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¿Por qué la aporía?

“¿Qué significa “aporía”?” es una pregunta que me han lanzado en muchas ocasiones y muchas veces también han sido las veces en que he contestado: significa “sin salida”, aludiendo a su etimología (a=prefijo negativo; poros=salida, escape). Sin embargo, no han sido muchas las personas con las que he ido más allá. No fue hace mucho tiempo que me di cuenta de que esto implicaba al menos una ambigüedad importante. Para algunos era simplemente una forma de decir que “todos estamos medio atrapados con la vida” como una amiga alguna vez me dijo en el msn. Esto en cierto en alguna medida.  Conversando con otras personas me daba cuenta de que interpretaban la “aporía” directamente con la imagen prefabricada de quien estudia filosofía (la cual se mantiene porque en cierta forma quienes estamos metidos en esto la alimentamos) según la cual “nos hacemos bolas” por problemas muy poco prácticos y, peor aún, nos quedamos estancados en ellos. Esto también es cierto en alguna medida. Sin embargo, a lo que yo quiero aludir es más bien a aquellos “cruces de caminos” en los que estamos ya situados. Situaciones personales, emocionales,  sociales, globales, históricas, económicas, artísticas, etc., en las cuales se vislumbre que hay un problema sobre el cual no solemos detenernos a considerar por estar, tal vez, demasiado inmersos en el día a día, o mejor dicho, en los quehaceres aprendidos en el día a día. Esta acotación es central ya que una de las opiniones que espero se deje ver en el desarrollo del blog es que la filosofía tiene la obligación de salir de sus discusiones de aulas para lograr saber desde qué problemas vivos (por así decirlo) nace esta actividad. Tal vez a algunos esto les suene a “filosofía comprometida” como solía hablarse de “literatura comprometida”. Sin embargo, no es un compromiso con un proyecto determinado, es sólo la llamada de atención a no quedarse en la mera exégesis (a pesar de que esta es  sumamente importante), sino a recurrir a ella a partir de problemas que extralimiten las aulas y se manifiestan en otras disciplinas.

Un rasgo que trataré de resaltar es que esos problemas vivos extralimitan la voluntad de solución que podamos adoptar (incluso si “todos los hombres de la tierra se pusieran de acuerdo”). Esto tampoco implicaría un determinismo que no nos deje mayor espacio para respirar. Por eso apelo a la imagen de la caja de Pandora: hay una decisión que podríamos calificar como controlada; sin embargo, lo que a partir de ella se genere es algo que sobrepasa cualquier intención de su inicio. Qué nuevas cajas se abran posteriormente para apaliar los efectos de la anterior, está “determinada” por ella sólo en cuanto la tenemos en cuenta, nos preocupa y nos concierne directamente.La filosofía, en este sentido, podría ser la historia de los textos en los cuales al mismo tiempo acontece y se revisa ese proceso de “apertura de cajas”.

Tiendo a concebir a la filosofía en general como revisión de presupuestos. Haciéndolo podemos movernos a un nivel personal, cultural o incluso global. A diferencia de otras disciplinas, en filosofía por excelencia no hay un “pero así son las cosas” que se señale al llegar a los marcos teóricos, que funcionan como supuestos no cuestionados, propios de dichas disciplinas. Esto no significa que ese proceder sea típico de la filosofía, sino sólo que ella lo asume como labor propia, es “lo suyo” por así decirlo.

Esto será parte del soporte que estará detrás de este blog, aunque no valga para todos los posts que ahí tendrán lugar. Ya que intentaré tocar una serie de temas de mi interés, desde los académicos hasta otros más light. Sólo espero que el estilo informal y breve del blog (algo que es un reto para mi) me permita hacer esto sin desmedro del contenido.

Con respecto a esto, algo que debo mencionar es que este blog fue creado hace ya tiempo; sin embargo, recién ahora empezaré a colgar posts. La razón de esto es que esperaba que fuera un motivo para motivarme a investigar más de los temas a tratar; esperaba poder pequeñas citas de textos alguna vez leidos, lo que crearía algo así como un blog de “mini ensayos”. Por esto guardaba mis borradores en mi PC con la intención de irlos perfeccionando y luego publicarlos. Pero el tiempo me mostró que en realidad no podría hacer tal cosa. Primero, porque las otras actividades consumen mucho tiempo; segundo, porque, como un par de amigos me dijeron desde el inicio, un blog es algo más informal, más “tranqui”, sólo para colocar algunos lineamiantos. Siempre tuvieron razón y eso es lo que intentaré hacer. Espero, además, que esto me ayude a perder ese miedo que me embarga al estar frente a la hoja en blanco cada vez que tengo que empezar a escribir un ensayo, o, peor aún, cuando pienso en la elaboración de mi tesis. He sido siempre un gran procrastinator, lo cual me ha costado el hacer ensayos en los que no terminaba de aprovechar ni en su mitad la bibliografía que había consultado por falta de tiempo. Supongo que el truco consistirá en empezar a escribir sin tanto miedo, para que luego, tampoco tenga mucho miedo de borrar secciones enteras para reemplazarlas por algo mejor. Es decir, trataré de que esto sea un ejercicio para cambiar el modelo de “evaluar – planificar – reevaluar – andar” por el de “evaluar – andar – reevaluar – desandar – reandar”.

Quisiera agradecer finalmente a algunas personas sin las cuales este blog nunca habría existido. Brevemente, a Daniel Luna (que tiene el blog no auspiciado más continuamente renovado que conozco) con quien hablé de esto y me dio ánimos; a Eduardo Marisca (que tiene el blog -tampoco auspiciado- con más posts que conozco) a quien en algunas oportunidades escuché nombrar las que para él eran las virtudes de tener un blog; a Martín Valdez, cuyo blog es, si mal no recuerdo, el único que he comentado; a Raúl Zegarra, quien, a pesar de tener la costumbre de tener posts tan grandes que deben dividirse en 3 o 4 partes, me ha mostrado cómo se puede intentar modificar lo visto en aulas con algo más “para público en general” como es un blog. Otras personas ligadas directa o indirectamente a los blogs como Dahiana Alfaro, Roxana Escobar, Susana Cabanillas, Víctor Krebs, entre otros, son también personas a las que agradezco.

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Categorías:Filosofía Etiquetas: , ,
  1. Raúl E. Zegarra Medina
    10 enero 2010 en 7:28 PM

    Suerte, mi estimado. Será de lo más interesante ver cómo haces para introducirte en el mundo de los blogs con ese temperamento tan poco de blog que tienes jaja. Creo que se tratará de un proceso intelectual y personalmente muy gratificante a la larga. Saludos!

  2. Susana Cabanillas
    20 enero 2010 en 1:53 PM

    Hola Omar! Bienvenido a la blogósfera, je. Caí por casualidad. Agradezco tus agradecimientos, aunque te pones algo ceremonioso. Me recuerda al borrador para mi primer post de un blog que nunca salió. “¿Por qué un blog?” era más o menos el tema. Adelante y suerte con este pequeño y usualmente enriquecedor proyecto. Si tienes alguna duda, o alguna curiosidad sobre tus posibilidades bloggeras, escríbeme a donde siempre respondo y siempre me encuentras. Recomiendo, por cierto, una cuenta para el blog en gmail, para que no te vuelvas loco en tu correo personal. Y que lo disfrutes, ya pasaré por aquí. (Y actualiza!)

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