Archivo

Archivo del autor

Algunas observaciones sobre los desastres (socio)naturales (en Perú, marzo 2017)

Basándome en mi propia experiencia laboral y educativa previa y por lo que estoy analizando ahora mismo, espero que los siguientes puntos sean de utilidad para enfocar las emercencias y desastres que suceden ahora.
1. ¿Se debe al cambio climático (CC)? La pregunta, así formulada, es un poco tramposa. Se puede decir que como tendencia general (ojo: general) sí está agudizando algunas dinámicas en cuanto a intensidad, frecuencia y cambios de patrones. En este caso, estaría interactuando mucho con fenómenos como El Niño, La Niña o el presente fenómeno (hay que tener en cuenta que lo que vemos no ha sido catalogado como un Niño regular sino que la dinámica es algo distinta, de ahí que se esté usando más el rótulo “Niño Costero”, que parecería tener un precedente en 1925) . El problema es que establecer más exactamente cómo ocurre y qué podemos esperar en el corto y largo plazo es sumamente difícil. Ahí cabe hacer un par de observaciones:
(a) el que se tenga esa tendencia a nivel general no significa que pueda hacerse la regionalización (scale down) fácilmente.
(b) podemos enfocar al CC como un factor significativo que se combina con otros, una suerte de “coctel” de factores que incrementan el peligro. ¿Cuánto aporta? ¿Qué tanto “peso” tiene en eso? Es muy difícil de estimar. Lo importante es notar ahora que los peligros no se limitan al cambio climático. Podemos imaginar cómo sería el mundo actual sin cambio climático y aún así habría muchos fenómenos de clima y del tiempo (weather) bastante peligrosos, y estamos ya familiarizados con las dinámicas e impactos de estos.
2. Planificación y prevención:
Como se dice muchas veces, los desastres no son naturales, sino “socio-naturales”, apuntando a que el peligro puede estar ahí, cada vez más fuerte, pero la falta de preparación suele tener más peso. La pregunta que sigue es ¿qué tan desprevenidos nos ha tomado todo esto? Siguiendo con lo anterior: sí, puede haber elementos nuevos para los cuáles no estábamos preparados y de los cuáles podríamos decir “nos tomó por sorpresa”. Pero (y es un “pero” muy grande) también hay muchísimos para los que usar una frase sería realmente cínico y cobarde, pues ya debíamos estar preparados desde mucho antes. Por este lado van las críticas a las autoridades: por la falta de ejecución de obras y de coordinación con las personas. Ellos no pueden escudarse en un simple “nos tomó por sorpresa”.
Por ejemplo: posiblemente, por un tema de intensificación de las lluvias, no resulta posible prever con facilidad qué tan altos deberían ser algunos muros de contención, o quizás no se podía prever bien que el caudal de un río iba a aumentar tanto que llegaría a afectar un puente bien construído según los escenarios previos. Entonces, sí, hay algunos elementos que podrían tomar por sopresa. Sin embargo, la mayoría de los problemas que se observan ahora en la infraestructura y la planificación no son de aquel tipo, sino mucho más básicos y previsibles, como la falta de existencia -a secas- de muros, o puentes muy mal construidos que colapsarían ante la primera gran crecida de un río, o poblaciones asentadas en lugares muy expuestos, y un largo etc. Y todo eso sería un problema, nuevamente, aún si no existiera el cambio climático.
A esto se suma, claro, el hecho de que aún si los elementos son sorpresivos, esto no implica que se nos tome completamente fríos. Para hacer la analogía con una pelea: puede que venga algún golpe que “nos madruge”, pero una preparación adecuada implica también estar preparado para que ese golpe sorpresivo no implique prácticamente un knock out. ¿Los muros no fueron suficientemente altos o incluso los puentes buenos se afectaron? ok, pero ¿qué plan de contingencia tienes para ello?
3. No es solo un problema de las autoridades, sino también de nosotros mismos como población. Esto no quiere decir que tengan el mismo nivel de responsabilidad. Sí puede asignársele más responsabilidad a la seguidilla de gestiones insuficientes, especialmente cuando vemos los bajos niveles de ejecución de presupuesto para gestión de riesgo de desastres, y peor aún, que lo gastado se ejecutó en obras mal hechas y en algunos casos explicadas por corrupción.
Sin embargo, eso no debe hacernos ciegos ante problemas que tienen que ver directamente con la población. Esto se ve claro en los casos de personas que pese a tener su casa en una zona sumamente expuesta, como un lecho seco, se niegan a ser trasladadas. En algunos casos esto se debe por desconfiar de las autoridades, claro; pero también hay incentivos perversos, por ejemplo, a veces el interés es conseguir un pago por reubicación aun si el terreno fue invadido; también se hace muchas veces presión para que algunos instrumentos para la gestión se demoren; por ejemplo demorar la aparición de un adecuado mapa de peligros ya que eso disminuiría mucho el valor de las propiedades. No se puede desatender ese lado de las responsabilidades.
4. Las estrategias no son para nada obvias. Se habla, a veces, rápidamente de forestar/reforestar como solución. Eso podría disminuir la exposición de personas en algunos lugares, pero en algunos otros resulta inútil, ya que la ladera es tan rocosa que no se puede forestar, o porque el deslizamiento podría ser tan fuerte que ni la (re)forestación podría contenerlo. A veces, movilizar completamente es la única solución. Es solo un ejemplo, las consideraciones son mucho más complejas e involucran aspectos técnicos, socio-económicos y políticos fuertemente.
5. Si estamos así para deslizamientos, ¿cómo sería para un sismo intenso? ¿Podríamos ya, de una buena vez, no solo “pensar en lo que pasaría” sino ya planificar efectivamente y tomar acción? Muchas ciudades del país son una vergüenza en cuanto a preparación para este tipo de desastres. Desastres que no avisan, que no tienen una periodicidad aproximada, sino que solo sabemos que tenemos que estar preparados y punto. Y ahí el problema, a nivel de cada localidad, no es solo de educación y sensibilización, me parece, sino de las trabas para pasar del “saber y sentir” ese peligro potencial a “cambiar la situación” Y pareciera que ni a nivel de autoridades ni a nivel de población en general hay suficientes ganas para destrabar las dinámicas perversas que impiden o ralentizan ese cambio.
6. Habiendo dicho lo previo, sí hay un punto relacionado a la sensibilización. Una factura alta que nos pasa el centralismo del país es que muchos problemas nacionales no se “sienten” en los medios o en instancias de gobierno (hasta en algunas empresas) hasta que Lima no es afectada. No deberíamos tener que llegar a ese punto para que las emergencias suban su orden prioritario en las agendas.
Categorías:Uncategorized

¿Por qué les cuesta tanto a las posiciones críticas aceptar contra-críticas?

1 noviembre 2015 Deja un comentario

Nunca deja de llamarme la atención cómo posturas que adoptan un punto de vista crítico tienen ese problema. Ya sea del progresismo, socialismo, liberalismo, feminismo, y otros, sean “ismos” o no. Y no se trata de dejar de valorarlos. Sus posturas han sido y siguen siendo completamente valiosas: sus reflexiones merecen ser escuchadas y discutidas y muchas de sus luchas, apoyadas, tanto en un plano político como académico.
Sin embargo, al momento de intentar hacer una crítica hacia sus ideas básicas (o no tan básicas) o decisiones políticas, parece ser que la apertura es solo hacia posturas que sean también críticas o que vengan de actores tan o más “desprivilegiados” que ellos mismos. Pero, mirando al otro lado, a lo que ellos critican, la apertura parece ser casi nula; como si el conservadurismo, neo-liberalismo/capitalismo y demás contrapartes no tuvieran nada relevante a ser escuchado, porque prácticamente cualquier cosa que puedan decir es, explícita o implícitamente, consciente o inconscientemente, solo una defensa de su propia posición de privilegio o un intento de legitimación de las relaciones de poder.

Y, si se intenta hacer una crítica a esos defensores de los “ismos” críticos, las cartas a jugar suelen ser frases del tipo:

  • “decir eso es hacerle el juego a los conservadores / neo-liberales / etc., ¡date cuenta!”
  • “si piensas eso es porque, quizás sin quererlo claro, te mueves (a-críticamente) dentro de las categorías que debemos criticar”
  • “bueno, es que aún no la ves bien, tendrías que leer tales autores y pasar tales experiencias para entender, cuando lo hagas te darás cuenta de que tenemos razón”
  • “pero hacer una crítica a la crítica está bien para una clase o un café, para una conversación interesante, pero no más allá de eso; la lucha debe hacerse en pro de todos”
  • (y otras más que se repiten con menor frecuencia).

También podemos ir con esos críticos y preguntarles algo como: “¿y qué pasa si en algún punto, uno al menos, de lo que defiendes caes en un exceso? ¿es eso posible?” Más aún, “¿qué pasa si en ese punto en particular, no en general, es tu rival quien tiene la razón?” Las respuestas ahí suelen variar entre “no, en ningún aspecto de nuestro debate el otro tiene la razón” y “bueno, podría pasar, claro, yo no soy infalible”. Si es lo segundo, el problema llega cuando se piden ejemplos: en mi experiencia personal, al preguntarlo eso, casi nunca son capaces de dar ejemplos en que se evidencie que sus criticados tienen un mejor punto. Lo reconocen para otros temas, como la capacidad para organizar gente, movilizar recursos, usar los medios, permanecer en el poder… pero prácticamente nunca para los temas propios del debate, del quid de su crítica. Y esto aparece una, y otra, y otra vez en conversaciones, en debates, en foros, en blogs, diarios, posts de facebook, etc.

Esa incapacidad para aceptar contra-críticas también es peligrosa, en tanto bloquea canales de comunicación y polariza las posiciones, además de cierta suposición de que los defensores de las posturas contrarias son o bien ingenuos, porque “no la ven” o bien astutos o simplemente personas aferradas a sus posiciones de poder y “no quieren perder”.  Es cierto que muchas veces ese es el caso, pero tampoco se puede aceptar una generalización de ese tipo sobre cualquier postura o idea conservadora, de derecha, etc. Por eso es también necesario promover que los defensores de esas posturas críticas se hagan a sí mismos la pregunta (al menos solo internamente):

“¿Hay algún punto en el que esté sobre-interpretando y, quizás, ese a quien critico tiene mejores argumentos? ¿Cuáles serían?”.

Pregunta que también es válida para sus criticados, obviamente. Sin esto, los verdaderos debates, no los diálogos de sordos, no podrán darse.

Por último: tal vez esto parezca ingenuo pedir algo así cuando se trata de dinámicas políticas, lo que implica balances y  luchas de poderes, muchas veces de tipo muy crudo. Esto es cierto. Pero tampoco se trata de hinchadas o de “bandas” en que cada parte es casi incapaz de reconocerle algo a la posición contraria. Tender los canales de comunicación es necesario, y no solo por intereses propios, sino porque los temas en discusión lo permiten y piden. Además, ver ese proceso de abrir canales como ingenuo corre el riesgo ya mencionado de generar una situación en que cada postura vaya hacia su propio lado, polarizando posiciones y volviendo más crudos los enfrentamientos. Espero que podamos acordar que el hecho de que algo así suceda es también peligroso.

Notas sobre la abnegación maternal con motivo del día de la madre

Tal vez la abnegación no sea el tema del episodio de este video, pero de que está implicado, creo que lo está. De ahí no faltó mucho para hilvanar ideas por este día, y vá:

Hasta ahora hoy he visto principalmente dos tipos de mensajes referidos a la abnegación de la madre: por un lado, están quienes lo valoran mucho y lo agradecen en demasía y señalan hacerlo recurrentemente aunque tal vez no se note; por otro, quienes aprovechan la fecha para poner en cuestión la asignación de un valor así a las madres -en pocos casos- y a la mujer (“en general”) -en más casos- junto con el recordatorio de que feminidad no tiene que venir en un paquete 2×1 con maternidad.
Un puñado de personas, más abarcantemente, han tratado de combinar ambos, pero eso implica -me da la impresión- hacer que lo segundo sirva de límites para canalizar el deflujo del agradecimiento por la abnegación maternal que ya ha sido recibida.
Y por más de que en el armado tenga realmente sentido, creo que el balance entre esa abnegación y la libertad (de determinación y elección) que está a la base del recordatorio mencionado, no está tan claro como debería. No creo que sea suficiente señalar que la solución básica o la base de la solución pasa por un “bueno, la idea es que cada mujer tenga la libertad de ser abnegada o no, pero que lo decida por sí misma”, y no lo creo porque en muchos casos el llamado a tal abnegación llega antes de que la libertad pueda determinarse por ella, y, justamente en esos casos, aquella solución básica que va en pro de la defensa del valor de la libertad (que todos queremos) sólo forzadamente puede pretender ser “básica” sin más.
NB: No defiendo que no pueda serlo, o que no haya ventajas en tratar de hacerlo; mi punto no es ese, sino señalar que el conflicto entre abnegación y libertad no puede resolverse fácilmente simplemente señalando a lo segundo como requisito de lo primero; y por tanto no puedo dejar de mirar con desconfianza a lecturas que pretendan hacerlo.
Y si menciono todo esto no es solo por un tema “medio intelectual”, sino porque ese conflicto es algo que he visto también en mi madre y en muchas otras mujeres, quienes a veces me han proyectado que también está la otra ruta de solución del conflicto: tratar de colocar a la abnegación como un prerrequisito de la libertad. El problema es tal vez, que, siendo la abnegación responsabilidad aderezada en martirio, esto último puede tomar control hasta el punto de crear un situación contraproducente (ejem. en la figura de una madre que por amor daña salud, lo que a larga le recortaría las posibilidades distintas de manifestar dicha responsabilidad).
No sé si para muchos resulte ingenua la idea de limitar las libertades poniéndole como base a las responsabilidades, pero si tienen un caso cercano en una madre, tía o abuela que así haya actuado, incluso sin que sea a sabiendas, pues espero que al menos replique un poco esa pregunta, pregunta que en mí sí ha calado y mucho. Pregunta que me hace a la vez preguntarme por qué, por ejemplo, si se nota una brecha de género al respecto, en lugar de proponer un movimiento liberador de las mujeres (y de todos los demás también –para hacer justicia a esta posición) lejos de la abnegación y reafirmando como condición de posibilidad de cualquier cosa que se abrace el valor de la libertad como algo fundamental, no se intenta hacer más para llevar más a los hombres hacia ella, pero claro, teniendo en cuenta lo mencionado sobre el peligro del elemento martírico que en ella hay, que debería ser controlado (si es que no eliminado). ¿Es una batalla perdida acaso?
Yo heredé de mi madre el tener que hacer frente a esa tensión entre responsabilidad y libertad, e intento seguirla en su orden prioritario. Lo que espero ahora es que en mi ruta de vida los traspiés no sean muchos, y que fracasar no sea mi futuro. En ella no lo ha sido.

Carta abierta a León Trahtemberg sobre su postura acerca de la situación en Gaza

30 noviembre 2012 Deja un comentario

Estimado León Trahtemberg:

Luego de conocer con sorpresa su postura respecto a la situación en Gaza tras leer su artículo, continuación y entrevista radial, y pese a las advertencias colocadas ahí mismo o en su página de Facebook sobre borrar los comentarios que no guarden la compostura o que no entiendan que es “sólo una opinión”, me tomaré la licencia de criticarlo.

Según entiendo su intención es la de ser una suerte de “contrapeso informativo”, pues considera que los medios están presentando sólo parcial y -en gran medida- sensacionalistamente lo que sucede ahí. Ud. sintió como deber propio dar la imagen de lo que está “en el otro platillo de la balanza” aprovechando su posición y experiencia propias. Para ello advierte que su opinión podría no gustar y que podría incluso ser juzgada como parcializada por muchos.

En primera instancia, todo ello suena bastante razonable y respetable , pero, si vamos un poco más a detalle, mostraremos cómo hace ascuas. Empecemos por la manera de justificarse. Decir que es una opinión y anunciar que es parcializada no es un escudo suficiente. No sólo por la obvia razón de que toda opinión, siempre que se guarde el respeto obviamente, es susceptible de crítica. Más allá de eso: es comprensible que Ud. por filiaciones personales, familiares, educativas, tradicionales, e incluso hasta étnicas y religiosas, se pronuncie por una de las partes. Tomar partido no es ningún problema. El problema es la forma en que lo ha hecho. Me explico.

Toda persona tiene derecho a verter sus opiniones obviamente, pero eso tiene algunas condiciones que van más allá de la regla general de respeto. Hay, según las circunstancias reglas más particulares según quién, a quién,en qué contexto y por qué medio lo diga. Y Ud., por decirlo en breve, tiene sobre sus hombros una doble responsabilidad de la que no puede desembarazarse (una que no es legal obviamente, pero sí moral). En primer lugar, considerando el medio y su posición: Ud. ha vertido sus opiniones personales en un foro que merecidamente ha ganado respeto por su labor en pro de la educación; pero ahora ha sido usado para verter opioniones políticas. No quiero decir con esto que dicha plataforma deba ser exclusiva para temas educativos, sino sólo que, el ir más allá de ellos implica una responsabilidad extra, y muy especialmente considerando que es un tema de política internacional y de este tipo. Ahí Ud. por su posición en el entramado social como  líder de opinión (o al menos de núcleo de debates) en el escenario educativo peruano tiene un peso extra sobre sí . Pero aparte de ello, y no viendo sólo ya el medio o su posición, también podemos cuestionarlo en un punto aún más delicado.  Ud., en tanto ser humano con una formación académica, no debería perder de vista el sutil pero potencialmente gran peligro de su entrada al tema cuando critica la parcialidad de algunos medios, así que, en respuesta, presenta la contraparte… y punto. Eso no ayuda en nada a evitar la muy peligrosa polarización de opiniones; e incluso ayudaría a promoverla. El haberse quedado con el tipo de análisis con el que se quedó implica también una irresponsabilidad.  Era necesario dar un paso extra, el cual suele tener dos rutas: (a) buscar ser neutral y hacer un balance tan objetivo como sea posible de las posiciones encontradas. Pero entiendo que eso no le es posible debido a los fuertes vínculos que guarda con una de las partes. No obstante, queda otra opición: (b) ir más allá del mero enunciamiento de posiciones y empezar a trabajar, con la mayor honestidad posible, en el rebatimiento de las posiciones contrarias (sin caer en erística obviamente)  y así intentar llegar a los puntos comunes que permitan una salida del tema; salida que implica un clamor de justicia para lo cual se necesitan recuentos históricos, debates y diálogo.

Si se quiere un ejemplo véase aquí cómo Farid Kahatt ha entrado al tema. Él ha escrito también desde una posición comprometida con una de las partes, pero él  sí ha asumido la responsabilidad de dar aquel paso extra. En su texto (y también en su debate -a mi parecer ganado- con Roberto Heimovits) podemos ver algo que en los artículos que Ud. ha escrito brilla por su ausencia: por un lado, ir más allá de decir que en ambos lados hay sufrimiento o zozobra, y comparar  los niveles de estabilidad, vulnerabilidad y motivos de la gran diferencia de número de víctimas; y por otro lado, a presentación de datos  de organizaciones internacionales como Amnistía Internacional, ACNUR, La Haya, etc. Y todo eso sin dejar de reconocer que tanto Hamas como el Estado Israelí pueden y deben ser juzgados por sus ataques a civiles. Y es que este es un juego de cuatro actores principales: los pueblos judío y palestino y los gobiernos de Israel y de Hamas en Gaza (aunque este último no sea reconocido como tal sino como organización terrorista por algunos otros actores).  De ahí que cobre suma importancia el punto esgrimido por Kahatt al decir que Amnistía Internacional indica que hay pruebas sobre el uso por parte del ejército israelí de civiles palestinos como escudos humanos. Ud. tiene derecho a no creerle a esta organización, pero tendrá que sustentarlo.  Asimismo, el tema del uso de bombas de fósforo blanco tira por los suelos la postura de que los ataques del gobierno israelí son “quirúrgicos” –calificativo común en las declaraciones sobre sus intenciones de “ataques preventivos” y del que Ud. también hace uso–.  Además, incluso si le hacemos caso a Ud. y asumimos que los medios europeos han presentado la información de una manera sumamente parcializada, dicha parcialidad no borraría la evidencia acerca de cuán afectada ha sido la población civil y que esas incursiones de “quirúrgicas”, estimado León Trahtemberg, no tuvieron absolutamente o nada.

A los puntos señalados en aquel artículo, añadiría algunos otros que Ud. tal vez deliberadamente –espero que no– deja fuera:

  1. Es cierto que Hamas es responsable del recrudecimiento en las actitudes del pueblo palestino asentado en Gaza, pero también el gobierno israelí lo es; y no sólo por las incursiones armadas, sino por el constante e ilegal estado de ocupación (reconocido como tal y calificado de  ilegal por la ONU) que incluye el muro y los prisioneros sin condena. Decir que “lamentablemente tiene que ser así para poder protegernos” no es suficiente si está violando el derecho internacional (por otra parte, ¿no son razonamientos justamente de ese tipo los que propiciaron el abuso de poder de nuestras FFAA en su lucha contra Sendero Luminoso? — sólo lo menciono porque Ud. quiere hacer el paralelo con SL en algún punto… bueno, eso puede ser un gran autogol). Considerar también cómo ha subido el nivel de apoyo a Hamas desde su victoria en las elecciones hasta el momento actual .
  2. Se menciona en la entrevista radial una sospecha  de presencia de capitales árabes en los medios de comunicación. Esa acusación también debería contrastarse con la tambén sospecha de una presión de lobbies judíos tras el financiamiento al gobierno israelí. ¿Qué hace a una sospecha más legítima que a la otra?
  3. Sobre la legitimidad del gobierno de Hamas: El considerar a Hamas como un movimiento terrorista y desconocerlo como gobierno legítimo es una posición sostenida por  EEUU, la UE, Israel y Japón; pero muchos otros países y organismos no la comparten, e incluso, por su victoria electoral, algunos sí lo ven como un gobierno legítimo, uno que, justamente en tanto gobierno, es imputable y tendrá que responder por una serie de atrocidades. Así es también una parcialidad significativa asumir que es simplemente una organización terrorista y cerrar la posibilidad a que sea un gobierno imputable (incluso para acusarlos de un “terrorismo de Estado” si se quiere). Y yendo incluso muchos pasos más allá: ¿por qué no preguntarnos también por la legitimidad del gobierno y del Estado israelíes como tales? Esta es una posición minoritaria, pero también debe ser tomada en cuenta  especialmente si la vemos en judíos anti-sionistas (aquí, aquí y aquí), o, para no ponernos tan extremos, la de jóvenes que se niegan a prestar el servicio militar.  Es cierto que, pragmáticamente hablando, ya no hay marcha atrás y no podremos cuestionar la presencia del Estado israelí en este escenario, pero dichas posturas (¿marginalizadas?) podrían llegar a cobrar central importancia  al momento de hablar de la justificación para el futuro establecimiento de fronteras o de cómo –ahora que Palestina acaba de ser reconocida como Estado observador– Israel tendrá que responder por su negativa a irse de lo que ya no es solo “territorio ocupado” sino, ahora, “Estado ocupado”.
  4. Si bien se puede deducir que claramente Gaza recibe el armamento de países vecinos, especialmente Irán, la posición de Israel no es mejor ya que recibe financiamiento de EEUU, que asciende a cerca de 3 mil millones anuales, gran parte del cual es invertido en armamento. En ese sentido, comparar la facilidad de entrada  así como el tipo de armamento conseguido, hace que la balanza no sea favorable a la posición del gobierno israelí. ¿Es legítimo en un caso pero no en el otro porque Israel es un Estado y Hamas no? Si su razonamiento va por ahí, volvemos al tema de la legitimidad de Hamas que cuestionamos arriba.
  5. Una pregunta final que dejo a su conciencia –y espero que también a su pronunciamiento- es si el posible sesgo de las agencias noticiosas es anti-israelí o anti-sionista. ¿O es que tal vez para Ud. la diferencia entre ambas no tiene real cabida al menos para estas circunstancias?

Estimado León Trahtemberg, confío en que Ud. procesará de la mejor manera posible esta crítica sobre la que me parece es una –hasta ahora- irresponsabilidad de su parte. Espero también que, de tener el tiempo, pueda dar respuesta.

Sin otro particular me despido de Ud.

Omar Valencia G.

El problema del machismo en el humor: analisis de un caso particular

Acabo de ver una larga lista de reacciones en contra de la siguiente muestra de humor o “humor” (en la presencia o ausencia de comillas está justamente el debate en cuestión):

En la mayoría de comentarios se ha denunciado que se está haciendo una suerte de apología a la violencia contra la mujer y que eso no debería ser tomado como una muestra de humor de ninguna manera. Muchos piden denunciar la imagen y critican a quienes disfrutaron de ella.

Sin embargo, quisiera tomar distancia con respecto a esas voces de denuncia y llevar la interpretación de la imagen por otro lado: ¿No será que se está leyendo la imagen en el “sentido equivocado”, además de con un ánimo de denuncia muy apresurado? Me explico con detenimiento en lo que sigue.

Para algunos ahí hay una apología o una normalización de la violencia contra la mujer. Bajo esta perspectiva esta imagen tendría bien como tema bien como  escenario a la violencia contra la mujer. Esta imagen estaría entonces en la larga lista de chistes machistas que suavizan con risas este serio problema.  Corríjanme si me equivoco, pero al leer la larga lista de comentarios parece que ese es el punto central del reclamo a la imagen (en este caso, un meme) y el rechazo ante ese tipo de humor. Sin embargo, revisemos esto un momento con más detalle.

Para algunos denunciantes es una apología a la violencia, para otros, no tan apresurados como los primeros, una normalización. Veamos a cada uno:

(1) Yo sinceramente no creo que el meme intente hacer una apología [1] a la violencia. Este tipo de interpretación parte leyendo el meme desde la imagen HACIA el mensaje (a esto me refería al inicio al hablar de “sentido equivocado”). Pero, ¿qué pasa si lo leemos en sentido inverso? (desde el mensaje hacia la imagen, es decir, desde el apoyo a la selección hacia el golpe).  Para que fuese una apología tendría que tener el abuso como centro del mensaje, y ese, me parece, no es el caso. La violencia aparecería como contexto, excusa, apoyo o escenario para intentar generar el humor. Eso nos lleva al segundo punto.

(2) Más apropiado sería entonces hablar no de apología propiamente, sino de una suerte de “apología indirecta, oculta, soterrada” que consistiría en echar mano de la violencia como excusa, contexto, apoyo o escenario. Se denunciará, entonces, que la estructura mantiene vivo un problema serio al hacerlo pasar, mediante el humor, como algo normal. De ahí que hablemos de “normalización” para este segundo punto que me parece más preciso. En este caso, sería una normalización acompañada de una dinámica de encubrimiento .

_________________

Breve excurso

Ahora bien, es cierto que hay una larga lista de chistes machistas que van en ese sentido (y no sólo machistas, sino también de chistes negros  y de otros tipos).  Y esa larga lista siempre tendrá el problema de enfrentar a dos grupos que llamaré “a” y “b”. En este caso tendríamos la lucha constante entre (a) aquellos que se toman el problema sumamente en serio y buscan resaltar aquello que es normalizado, convertirlo en tema de discusión y revelar que hay estructuras de fondo que son injustas, insostenible o inlcuso aborrecibles
y (b) aquellos otros que les dicen “oye, es un chiste, no es para tomárselo tan en serio”. Muchísimas veces los A verán a los B como gente que se toma un problema serio muy a la ligera, como personas que no les interesa el tema y, muchas veces,  como defensores del problema a denunciar (para el caso actual, como machistas declarados o no declarados).  Sin embargo, muchos B (aquello que para este caso por ejemplo, no se consideran machistas)  consideran esa crítica por parte de A como desmedida, en el sentido de que ellos podrían decir “no, yo realmente no soy machista, y obvio que me importaría si tal cosa le pasara a alguna mujer que quiero como mi madre, hermana o hija; pero aún así me parece que ya los de A exageran, es humor! Está bien denunciar el machismo, pero tampoco quieran llevarlo a todos los campos!” [creo que todos tenemos algún amigo por ahí que se sabe muchos chistes machistas y le gusta contarlos, pero que a la vez no tienen ningún problema en hacer labores que un machista común no haría, como ciertas labores domésticas]. Y los de A contraatacan y señalan que justamente el humor es un mecanismo para suavizar o atenuar diferencias importantes y decirles que “si verdaderamente dices que no eres machista, pues entonces date cuenta de lo importante que es denunciar este tipo de normalizaciones y deja de hacer chistes de ese tipo que con eso alientas a quienes sí son machistas? Cómo? Pues re-alimentando constantemente  las estructuras de dominación y abuso a través de las pequeñas historias y razonamientos que hay en tus chistes”. Y los B podrían replicar “yo denuncio al machismo cuando hablo en serio, pero un chiste no es hablar en serio, y puede que haya dichas estructuras que dices, pero tampoco quiero llegar a un punto en el que el humor tenga que ser siempre hiper-políticamente correcto”.  Y la discusión puede seguir y seguir…

________________

Sin embargo, aún a pesar de eso, TAMPOCO ME PARECE QUE ESE SEA EL CASO AQUÍ.

En este meme en particular el tema central es el de alentar a la selección. Tomando en cuenta, además, el contexto de bajas en el pobre futbol nacional, las voces optimistas dirían “no importa que tan mal esté, hay que alentar de todos modos”. Ese es el mensaje central del meme y creo que eso no está en cuestión; lo que está en cuestión son los recursos a los que se ha recurrido para enfatizar eso, es decir, al golpe y a la normalización de la que hablamos.

Creo que si bien es cierto es importante denunciar la violencia contra la mujer, es necesario también tener un ojo más agudo para juzgar en qué casos realmente se está haciendo una apología, una normalización o si, más bien, se lo está usando como un “caso límite de transgresión hipotética” (no encuentro un vocablo adecuado para la idea que busco defender, así que he elegido est frase la cual espero quede explicada en lo que sigue).

La idea central es la siguiente: en este meme y en algunos otros parecidos (no generalizar a los chistes machistas en general) la estrategia es usar el episodio de violencia como límite, y justamente para remarcar el valor del mensaje central que se busca transmitir MEDIANTE UNA EXAGERACIÓN que consiste en la TRANSGRESIÓN HIPOTÉTICA DE DICHO LÍMITE.

Me extenderé un poco para aclarar este punto. Y empezaré con un paralelo que, espero, me ayuda a mostrar con mayor claridad por qué la lectura de quienes ven aquí humor machista me parece errónea.

Veamos este otro meme que es uno entre muchos otros parecidos que están en la web:

Como podemos ver es un caso muy similar, pero, en lugar de alentar a un equipo, hay una repulsión contra un cantante y, en lugar del violencia contra la mujer, se trata de un infanticidio.

¿Se podría decir que se está haciendo una apología al infanticidio? No. ¿Se diría tal vez que se está tomando a la ligera ese problema (especialmente en un mundo tan violento como el contemporáneo)? No lo creo; y eso pese a que, si nos tomamos las críticas en serio como dicen algunos de los que piden denunciar la imagen inicial, hay cifras alarmantes de violencia infantil internacionalmente y también se trata de un problema estructural.

No es necesario ser adivino aquí para tener la impresión de que muchos de quienes denuncian la imagen del golpe a la mujer comentarían sobre este segundo meme que simplemente es de mal gusto o que no les parece muy graciosa, o incluso también habría varios que incluso se reirían. En todo caso, podemos especular  que no causaría el mismo revuelo que el anterior meme.

En este segundo meme se nota mucho más claro que el punto central del humor en este tipo de chiste (no generalizar a los chistes machistas en general o de muerte en general): usar el episodio de violencia como límite hipotético-exagerado (pues por mucho odio que haya contra el cantante aquel, no se llegaría el punto de matar a alguien por ser su fan).

Algunos dirían que el paralelo no es tan válido, puesto que nadie lanza a un niño por ese motivo, pero el maltrato a las mujeres no es una exageración sino una realidad. Pero, momento… lo que se exagera aquí no es el maltrato a la mujer a secas, lo exagerado es que alguien golpee a quien parece ser su novia, que es bonita y cariñosa según lo sugerido por la imagen. Entonces,  el parelelo de exageraciones debe hacerse entre lo exagerado que resulta matar a un niño por ser fan del cantante, y golpear a una mujer por no ser pesimista. Ambas son exageraciones (salvo que en el segundo es más notorio que en el primer meme) que no buscan hacer apología ni normalización del episodio de violencia, sino que se usa la imagen exagerada para resaltar el punto central del mensaje.

La idea del segundo meme sería: “ es importante impedir que la música de ese cantante no sea escuchada… y para resaltarlo exagerando: es tan importante que estaría por encima de matar a un niño (y ser condenado a la silla eléctrica)”.

La idea del primer meme sería: “alentar a la selección es importante… y para resaltarlo exagerando: es tan importante alentar que estaría por encima de cometer una falta de respeto contra una novia cariñosa y bonita”.

Para ver otro paralelo pensemos en la frase muy parecida a frases del tipo “yo doy mi vida por mi equipo”, en donde realmente nadie (o muy pocos) de entre quienes gritan esa frase son los que realmente han dado la vida por su equipo. Lo que se hace, nuevamente, es jugar con la exageración: “mi equipo vale tanto que, exagerando, vale más que mi vida”[2].

Ahora bien, es cierto que un machista futbolero probablemente se reirá de ambos memes, pero, ¿se ríe por poner en práctica sus creencias machistas para este meme en particular? ¿O el motivo de risa es más futbolero (para el primer caso) que machista en este meme? No porque un machista pudiese reirse diríamos que es un chiste machista. Tenemos que prestar atención a la estructura usada en estos casos para así diferenciarla de muchos chistes machistas que sí hacen mofa directamente de la situación de la mujer y que caerían en el debate presentado en el excurso.

La estructura que subyace a este tipo de humor es más o menos la misma: se hace algo alfa que no debería hacerse nunca o sólo bajo circunstancias muy excepcionales (es decir, es un acto dificil de justificar), pero también hay algo beta que es puesto como más importante incluso que aquello super-importante alfa; con ello se consigue dar un exagerado énfasis a dicho beta por la comparación con la ejecución excepcional de alfa.  El núcleo del humor en estos casos, es el realce exagerado surgido por la comparación con una hipotética transgresión pero que no busca en ninguno de los casos hacer una defensa de aquello transgredido (ni de entregar la vida por un equipo, ni del infanticidio, ni de la violencia contra la mujer)[3].

Cierre

Seguramente muchos dirán que la explicación es muy larga o incluso que ha sido un argumento muy rebuscado sólo para querer señalar que la estructura del meme no es machista, cuando una lectura más simple y directa consiste en mostrar que sí lo es. Pero también es cierto, muchas veces, que esas dos características (ser simple y directo) pueden caer en simplificaciones. Y eso es justamente lo que estoy buscando mostrar aquí: que la búsqueda de crítica de este tipo de humor ha llevado a meter a este meme en el mismo saco de varios otros que se parecen y a todos se les colocó el rótulo de “basura machista”.

Más allá de que este sea un caso muy particular en mi intento de reinterpretación del meme, es importante tener esto en cuenta para muchos otros casos: el asunto que he querido mostrar, teniendo como ocasión este pequeño meme es que muchas veces hay una tosquedad en el tratamiento de los casos por parte de los defensores de un principio que es loable (como muchas causas feministas), pero a quienes, al mismo tiempo, justamente llevados por sus ansias de defensa y por tener la mirada demasiado puesta en un principio, se les podría estar pasando la mano al etiquetar apresuradamente muchos casos de la misma manera, con errores graves para casos que no sean tan simples como un meme, sino con estructuras familiares,  de pareja, o, más ampliamente, cuando tienen que tomar postura frente a prácticas tradicionales.

No todos los casos son iguales y los ánimos de denuncia deberían ser contenidos hasta preguntarse adecuadamente por la particularidad de cada caso. Después de todo, ¿no es, desde otro ángulo, la defensa de la particularidad de cada caso lo que quieren defender aquellas voces críticas contra cualquier brote de machismo u otro tipo de discriminación en general?


[1] Tomada en su sentido usual de “discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de alguien o algo”.

[2] Otra pregunta que me viene a la mente y para la cual no tengo respuesta surge también de esta comparación entre ambos memes. ¿Por qué parece haber mucha más gente con la sensibilidad activada y que está presta a denunciar el uso del maltrato de la mujer como tema para el humor que en el caso del infanticidio? ¿Por que hay más chistes machistas que chistes negros sobre muerte de niños? ¿Porque el proceso de normalización suele ser efectivo para el caso de los chistes machistas y sólo en menor grado en el caso de los chistes de humor negro? ¿Tendrá también algo que ver con que es una lucha que ha logrado articularse más bajo un principio a defender (es decir, el caso del no maltrato a la mujer como pieza clave de la lucha por una cultura de igualdad y libertad más aún que el caso del maltrato infantil)? Este es otro tema interesante que escapa de los límites de este comment.

[3] Podríamos también preguntar ¿se trata entonces de una sátira? A esto se suma otra cosa: un “A” podría usar un episodio violento satíricamente justamente para seguir denunciando aquello contra lo que protesta. Pero esto no es sátira, es otra estrategia, una de límites y exageración como ya se dijo. En la sátira también hay exageración, pero el objetivo es justamente hacerlo tan exagerado que sus defectos salgan a la luz y así pues defender más bien que la postura correcta es la contraria. En este caso, además, aquello a exagerar está en primer plano, mientras que el mensaje se deja en un segundo plano, puesto que quien ve la sátira debe poder deducir cuál es el verdadero mensaje.

En este caso, más bien, lo que se hace es enfatizar lo que aparece en “segundo plano” (el golpe a la mujer, el lanzar el niño al tren) para señalar que lo que está en “primer plano” (el aliento a la selección, el rechazo al cantante) tiene una gran importancia al colocarse hipotéticamente por encima de aquél otro elemento que se ha enfatizado.

Categorías:comunicación, Género, Moral

Cuadro completo (un balance de los candidatos)

4 junio 2011 1 comentario

Luego de haber hecho circular la versión preliminar entre algunos conocidos para completar los argumentos, cuelgo la versión final del cuadro. Espero sea de utilidad para ustedes y lo difundan si lo consideran pertinente.

Bájese en el sgte. link:  Cuadro de comparación de Keiko y Ollanta

Gracias

Categorías:Uncategorized

Cuadro comparativo de las dos candidaturas

Intenté colgar esto en google docs pero presentó problemas. Lo cuelgo por este medio entonces.

Me he pasado los últimos días armando este cuadrito sobre las elecciones. Por una cuestión de tiempo les pido su ayuda para completarlo, pues a mí sólo me demanda demasiado tiempo. Les pediría, entonces, que baje el documento, lo revisen y me envíen sus aportes.

Pueden ser nuevos temas, nuevos links de fuentes confiables, modificaciones que debería hacer, etc. Sería xvr si lo hacen con la opción de comentarios (globitos) o con el control de cambios activo para darme cuenta rápidamente.

Si conocen a alguien que pudiese aportar con información valiosa para una de las dos columnas, siéntanse libres de enviarlo y luego me reenvían el docomento con lo que aquellas personas han modificado.
La idea es tener algo listo (hasta donde sea posible) para mañana para el medio día (aprox.) y así tener tiempo para difundirlo viernes y sábado si es que uds. consideran valiosa esta iniciativa. Por eso, lo ideal sería que los feedbacks lleguen hoy por la noche.

Dejo el cuadro colgado como documento Word en el siguiente link:

Cuadro de comparación (central)

Categorías:Uncategorized